El PSOE defrauda a la Comunitat Valenciana con Rubalcaba, Blanco y Jáuregui

Ya estamos en la precampaña electoral y, en sus primeros pasos, los socialistas ya han demostrado qué estrategia han elegido para la Comunitat Valenciana: la mentira, el insulto y el desprecio. Ese radicalismo parece que constituye la única forma que tienen para movilizar a su electorado y evitar el goteo incesante de sus votos hacia el centro y hacia la izquierda. Han decidido que tienen que demostrar con falsos argumentos, cada vez que aterrizan por la Comunidad, que todo lo que existe en esta parte de España es malo.

Sin ir más lejos, este domingo ha llegado un ministro contándonos historias sobre Libia, pero disfrazando sus palabras para esconder la verdad: que el Gobierno pacifista socialista nos ha metido en una guerra donde están muriendo personas inocentes. Y para enmascarar esa realidad no ha tenido ni el más mínimo rubor de llegar a Cullera a soltar improperios.

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Parece mentira que sus marionetas del PSPV de Valencia no le recordaran al ministro Blanco que se encontraba a escasos 2 kilómetros, desde donde estaba vociferando,  del lugar donde él ha apoyado, con su voto en el Consejo de Ministros, la construcción de unas plataformas  petrolíferas. Precisamente, en ese lugar donde estaba desemboca el río Júcar que se vería gravemente perjudicado si hubiera salido adelante la propuesta que votaron los socialistas para que el agua se quedara en Castilla-La Mancha y no llegara a la Comunitat Valenciana. Una propuesta que los socialistas han vuelto a llevar al Congreso con el silencio y el beneplácito de Alarte y cia.

Esta fue la visita del domingo. El sábado, un señalado Alfredo Pérez Rubalcaba por el caso faisán abrazaba con efusividad al diputado Luna que desde la tribuna de las Cortes exhibió un documento policial que estaba bajo secreto de sumario. Quizá por eso Luna perdió el sobre, porque si hubiesen investigado hubiesen descubierto la mano de la persona que todo lo mueve. Quizá Rubalcaba le dio ese efusivo abrazo por no desvelar ante el juez quién le había dado el sobre.

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Y por mucho que pasen los días, no se nos va a olvidar a todos los castellonenses, valencianos y alicantinos el insulto y el despreció que demostró el ministro Jáuregui cuando afirmó que en la Comunitat Valenciana vivíamos sin libertad como pasaba en el País Vasco.

Una vez más se demuestra que cuando el partido socialista no tiene ideas, ni proyecto, ni argumentos tiene que recurrir al dóberman. Ladrar, morder, aterrorizar a la población porque sabe que no pueden mirar a la cara a la gente de la Comunitat Valenciana. Nos ha quitado la financiación que nos corresponde, el agua que necesitamos, y así un largo goteo de agravios en los que el Gobierno socialista ha estado en contra de la Comunidad. Tan en contra ha estado que hasta los 3 socialistas que encabezaron las listas al Congreso de los Diputados los han quitado de sus puestos de ministros: dos se fueron, Sevilla y Bernat Soria, y a Fernández de la Vega se la quitaron de en medio. Hasta en eso ha defraudado a la Comunitat.

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