El próximo domingo es el segundo domingo de mayo, y eso es sinónimo de fiesta en la ciudad de Valencia y para muchos valencianos, pues celebramos la festividad de la Mare de Deu dels Desamparats.
Celebramos una devoción que arranca en 1409, cuando un valenciano, Fray Juan Gilabert Jofré, consigue poner en marcha el primer hospital del mundo para atender a los “locos”, especialmente a los niños abandonados. Aquella novedosa institución recibió el nombre de “Hospital dels Innocents, Folls e Orats”. Y aunque en principio los patronos y titulares del Hospital fueron los Santos Inocentes, la devoción mariana en Valencia conllevó que se conociese como el “Hospital de Nostra Dona Sancta Maria dels Folls Innocents e Desamparats”, y tal fue el arraigo que el Papa Benedicto XIII aceptó ese nombre y se extendió esta advocación de la Virgen. Y así, por Decreto, el Rey Fernando el Católico, el 3 de junio de 1493, estableció que la advocación lo fuese con el título de Nuestra Señora de los Inocentes y de los Desamparados.
Desde entonces la imagen se guardó y se veneró, durante 200 años, en las casas de los Clavarios de la Cofradía, hasta que se construyó una pequeña capilla en la Plaza de la Seu. En 1652 se levantó allí la actual Basílica menor, como lugar sagrado de devoción mariana.
Aunque la onomástica es el 8 de mayo, la ciudad de Valencia lo celebra el segundo domingo de mayo con grandes solemnidades. Aunque realmente la fiesta mariana empieza, como es habitual, la víspera. El sábado a las 8 de la tarde los antiguos escolares de la Escolanía cantan una Salve solemne, y casi a continuación, desde distintos pueblos y ciudades cercanos a la capital empiezan a andar miles de devotos en dirección a la Basílica para presenciar a las 5 de la madrugada la “Descoberta”. A las 8 de la mañana se celebra en la Plaza de la Virgen la “Missa d’Infants” en referencia a la protección de la Virgen a los más inocentes y débiles, los niños, que sufren y mueren. Y, de entre ellos, a aquellos concebidos no nacidos, y que son víctimas del aborto voluntario. Dos niños se sitúan a los pies de la Virgen en recuerdo de todos ellos.
Tras la Misa se inicia el traslado de la imagen de la Virgen desde la Basílica a la catedral donde se celebra la solemne misa pontifical. Por la tarde, a partir de las 7, el centro de la ciudad vuelve a llenarse de fieles que asisten y presencian la procesión de la Virgen acompañadas por numerosas personas y autoridades. Durante todo el recorrido, y al paso de la Mare de Deu dels Innocents i dels Desamparats, una lluvia de pétalos de rosas y flores cae sobre ella, en una señal de cariño y amor de todos los valencianos.
Esa devoción que vive su día grande este domingo próximo es continúa durante todo el año. Cualquier día, desde bien temprano hasta la noche, siempre hay gente rezando en la Basílica, personas que pasan por la plaza, que vienen adrede, de la ciudad o de los pueblos cercanos,… son muchos los que no conciben pasar cerca y no entrar, aunque sea unos minutos, a rezar a la Virgen.
Desde aquí me atrevo a lanzar la idea de declarar como especial patrona y protectora de las madres embarazadas a la Virgen de los Inocentes, de los niños concebidos y no nacidos, y en especial de los que no llegarán a nacer. No me cabe duda alguna que la Virgen les cogerá en el cielo y quizás tengan el “bautismo de sangre”, pero sin duda sería mejor para toda nuestra sociedad que hubieran podido recibir el “bautismo de agua” tras nacer.
Os deseo a todos un feliz domingo de la Mare de Deu dels Innocents i dels Desamparats!





10 may 2012
Posted by Juan Cotino
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