No tendríamos que ser heroicas las familias numerosas. Sin embargo, es verdad que las circunstancias tan desfavorables en que nos encontramos con la actual crisis, económica, pues niego la mayor en que la familia esté en crisis ya que constituye el mejor paliativo para la crisis, hace que los esfuerzos y sacrificios que tenemos que afrontar para sacar adelante a nuestras familias de una manera digna se convierta en heroica.
Es cierto que somos familias numerosas porque queremos. No es un accidente el que tengamos los hijos que tenemos, no es una falta de información, ni tampoco es producto de un fanatismo religioso, aunque hay muchos que así nos etiquetan.
Nuestros hijos son claramente fruto de nuestra libertad, de nuestro amor, de nuestra generosidad, de nuestro optimismo, de nuestra voluntad y de nuestra responsabilidad. Además no olvidemos que las familias numerosas, dentro de la estructura familiar española, somos las que más contribuimos al desarrollo económico de nuestro país, pues somos la que más capital humano aportamos a la sociedad, somos las que más jóvenes incorporamos al sistema educativo, al sistema productivo y somos las que más consumimos. Es por ello que somos un colectivo interesante para nuestra sociedad, y cuya potencialidad económica y social merece un trato diferenciador: una discriminación positiva.
Creo no equivocarme al pensar que las familias valencianas están de acuerdo con estas características que acabo de enumerar, porque se verán en ellas reflejadas, pero si no, por lo menos merecen respeto y merecen no ser causa de discriminación.
Personalmente, respeto la decisión de aquél que decide no tener hijos o tener un número reducido. Lo que reivindico es respeto y libertad a la decisión a tener los hijos que queremos tener. Así debe ser para unos y otros.
Las familias debemos decidir libremente el número de hijos que queremos traer a nuestra mundo, pero para que podamos ejercitar de forma real esta libertad, tienen que darse circunstancias objetivas que lo permitan; claro está que en caso contrario, evidentemente, no se puede ejercitar esa libertad a la que se supone tenemos derecho y nuestra Constitución así reconoce.





13 ene 2011
Posted by Juan Cotino
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