NUMEROSOS actos y manifestaciones se han organizado durante esta semana para conmemorar el Día Internacional de la Vida. Estas efemérides sirven para que reflexionemos sobre el objeto de la fecha y avanzar en la defensa del derecho a la vida de todos los seres humanos desde su concepción hasta su muerte natural. Hemos avanzado mucho, aun con retrocesos en el ámbito legislativo, pero con una apuesta decidida por parte de la sociedad en la protección del más débil y en la decisión de apostar por políticas familiares que protejan la maternidad, que ayuden a las madres, a los padres, en su decisión de tener un hijo. Decidimos facilitar la conciliación de los padres entre la vida profesional y la familiar, de las ayudas a las familias con hijos, incluso del reconocimiento del hijo concebido no nacido como parte de la unidad familiar.
Es lógica esa apuesta. En una sociedad en la que hacemos una defensa decidida por el ecologismo, por la protección del medio ambiente, por el respeto a los animales o por la lucha contra el cambio climático cómo no apostar por la protección a la vida de las personas. No tendría sentido proteger unas y no otras.
El hecho de encontrarnos en lo que algunos han denominado «invierno demográfico», un período de muy baja natalidad, por debajo de la tasa de reposición en nuestro país, hace que tomemos conciencia de que el aborto agrava más el problema y de la necesidad de políticas de apoyo a la familia.
Según todos los estudios, la mayoría de los ciudadanos están de acuerdo con impulsar políticas activas de «fomento de la natalidad». Con acuerdos mayoritarios de dos tercios en ese sentido podríamos afirmar que esas decisiones políticas serían populares y, por tanto, bien recibidos esos «gastos». Sea por convicciones ideológicas, por creencias, por simple razonamiento estadístico, por coherencia en defensa de toda vida, incluso por puro egoísmo ante la caída de la natalidad y el desequilibrio de la pirámide poblacional con los graves riesgos que conlleva. Sea por unos motivos u otros estos días hay que seguir apostando por la vida y por la protección a la maternidad.
Fuente:http://www.abc.es/20120325/comunidad-valencia/abcp-defensa-vida-20120325.html





26 mar 2012
Posted by Juan Cotino
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1 Comentario
La vida, la familia… es lo más importante en esta etapa de crisis. Estamos pasando una crisis de valores. Parece que todo da igual ya. Y hay que pensar que una vida es futuro y esperanza