Cuando Adolfo Suárez ganó las elecciones en España en el año 1977, teníamos una situación económica difícil, muy difícil, a la que teníamos que añadir una complicada situación política, dejando atrás una Dictadura y avanzando inseguros pero convencidos hacia la Democracia.
El ruido de sables era permanente, el terrorismo etarra, de Terra Lliure y del Grapo golpeaba todas las semanas, la Comunidad Económica Europea nos miraba con recelo y no tenía clara nuestra incorporación a ese Mercado Común,… pero con mucho sacrificio por parte de todos y con mucha ilusión por formar parte de una Europa democrática, de derechos y libertades, salimos adelante. Tras los Pactos de la Moncloa que propició Suárez y el consenso que se logró en torno a la Constitución española de 1978, forjamos el camino a seguir.
El período de gobierno de Felipe González, con sus luces y sombras, siguió la estela que había puesto en marcha la UCD. Con aquellos mimbres, de esfuerzo, ilusión y confianza, conseguimos entrar en las estructuras europeas en 1985. Aznar logró que, haciendo todos los deberes, entrásemos en el primer grupo en la zona euro en el 2002. Estábamos en el grupo de cabeza, con acertadas políticas económicas y sociales. La Europa de los ciudadanos vencía a una Europa sólo económica.
El tiempo ha demostrado que el objetivo político y de persecución de la paz se está consiguiendo, pero el económico se resiste dadas las desigualdades existentes, y va de mal en peor.
España, en los últimos 8 años, durante los gobiernos de Rodríguez Zapatero, ha perdido totalmente nuestro peso específico en los núcleos de decisión europeo, y ahora, al llegar el momento de las “duras” Europa nos ponen en la diana por considerarnos un lastre.
Sarkozy nos utiliza en su campaña electoral ante el convencimiento de que esa situación vino propiciada por las erróneas políticas de los gobiernos socialistas de Zapatero; el tecnócrata italiano Monti habla un día mal de nosotros y otro rectifica; y Merkel dirige a Europa desde Alemania con unos parámetros que quizás sean los adecuados pero que, de momento, no están dando resultados, tal y como vemos en Grecia y Portugal. Y en España hemos llegado a 5 millones de parados, y ahora que el gobierno quiere comenzar a reformar leyes, tanto en el campo laboral, fiscal, económico, bancario y social, con la única intención de no quedar descolgados de Europa y de frenar cuanto antes la destrucción de empleo, los sindicatos y los partidos de la oposición montan una huelga general para seguir dañando la imagen de España, hecho que estamos sufriendo esta misma semana en las bolsas y en la prima de riesgo.
Es necesaria urgentemente una corresponsabilidad de todos, gobernantes, oposición, sindicatos y empresarios y de todos los ciudadanos que, de una u otra manera, puedan “tirar del carro en la misma dirección”.
El carro està estacat, o ens agafem tots de les rodes i el tragem del clot o no eixirà, i en eixa Europa, que ens il.lusionaba fa uns anys, no podrem viure, patint un desastre econòmic, polític i social.





10 abr 2012
Posted by Juan Cotino
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2 Comentarios
Todo son zancadillas a España. Debemos tirar todos juntos del carro español para sacarlo del barrizal socialista
Todos juntos podemos como pudimos en los 75-78. Pero hay demasiados tirando para atrás, aunque creo que con un buen gobierno se puede enderezar. Apoyemos PP con todas nuestras fuerzas e ilusión. Trabajo, trabajo y trabajo.