Desde hace cuatro años en Valencia se organiza una Ofrenda muy especial a la Mare de Deu dels Desamparats en estos días de Fallas. Es una Ofrenda de flores muy tranquila, emotiva y llena de esperanza y alegría. Pasa desapercibida en el fragor de estos días llenos de actos espectaculares, pero hoy me gustaría invitar a todos a conocerla.
Hoy a las 11 de la mañana casi 300 personas que viven en residencias para mayores, la mayoría del centro de Valencia, y personas con discapacidad de distintos centros de la provincia ataviados con blusones y pañuelos falleros, y vestidas de falleras mayores las que lo son en sus residencias, desfilan por las calles del barrio de Velluters, desde la Calle En Bany hasta el Capitulet para volver al punto de inicio donde, ante la Virgen de los Desamparados, realizan sus ofrendas de ramilletes de flores.
Empezó esta Ofrenda con la conmemoración de los 600 años del Padre Jofré en el año 2009, impulsor del primer centro de atención a las personas con enfermedades psíquicas del mundo aquí en Valencia, y continúa año tras año con una participación creciente.
Las personas que viven en residencias de mayores, las que trabajan en centros ocupacionales, las que pertenecen a asociaciones de personas con discapacidad, son las que con ilusión hacen esta ofrenda. Este año incluso las mujeres mayores de la residencia de la Tercera Edad de Velluters han hecho el matel y las puntillas que colocarán en el altar de la Ofrenda. Los Seguidores de la Mare de Deu traen cada año una hermosa imagen de la Virgen que emociona a todos los asistentes cuando se acercan a ella, y la Banda de Música de Siete Aguas alegra el desfile con charangas. Siempre concluye la Ofrenda con horchata (con y sin azúcar), fartons y rosquilletas.
Es realmente hermoso ver a todos estos ancianos y a las personas con distintas discapacidades realizar la Ofrenda, y a los trabajadores de estos centros cómo les animan a participar y les ayudan a ello. Hoy invitaría a sumarse a los mayores de estas residencias y a las personas con discapacidad en este sencillo acto. Son actos sin protocolos ni mucho orden pero que, sin duda, invitan a la reflexión y a la esperanza.
Muchos de estos ancianos acuden acompañados de sus familiares que les visitan en este día, otros que están solos celebran la fiesta con el resto, todos comparten alegrías a pesar de que muchas circunstancias personales son dolorosas, pero sólo hay que mirarles a los ojos y descubres inmediatamente la ilusión con la que viven cada minuto de este día, de ese trayecto que les permite a algunos recordar sus lejanos días de falleros y falleras y a otros les sirve para manifestar su fe ante la Virgen y celebrar que un año más pueden reunirse y pasear por las calles del barrio en un ambiente de fiesta.
Juan G. Cotino Ferrer





15 mar 2012
Posted by Juan Cotino
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1 Comentario
me parece lamentable que me mandeis al paro, yo vecino de xirivella, maestro interino, este verano, y mantegais embajadas y miles de gastos tontorrones, y encima presumais de ello.