Por José Alberto Comos Guillem. Director de la Fundación Agua y Progreso de la Comunitat Valenciana
España no es Libia, gracias a Dios. Pero aquí, lamentablemente, también existen conflictos por culpa de la ineficacia e ineptitud de algunos gobernantes. Me refiero, concretamente, al tema del agua, ya que, en lugar de aplicar un modelo de gestión eficiente siguiendo el criterio de que el agua es un bien común de todos los españoles, el señor Zapatero se empeña en crear enfrentamientos entre las diferentes comunidades autónomas por el reparto del agua.
Pero hay que tener en cuenta que España no es un desierto. En este país hay recursos hídricos suficientes para todos. Sí, hay AGUA PARA TODOS. Aunque en algunos lugares abunda y en otros escasea. Sólo es cuestión de repartirla. ¿No sería todo más fácil si Zapatero le hiciera caso al President Camps cuando éste último solicita legítimamente que el agua se reparta con criterios de justicia distributiva, por parte del Estado, que es el competente en esta materia?
Por ello, no hay razón para crear conflictos donde no los hay, sino para aplicar el sentido común que para Zapatero es el menos común de los sentidos. Pero hace más de dos años que Camps pidió a Zapatero que convocara una reunión entre presidentes autonómicos para tratar el asunto del reparto del agua, y todavía está esperando una respuesta…
Y es que entre los muchos errores que ha cometido Zapatero desde que llegara a la Moncloa, hay uno que clama al cielo: la derogación del Trasvase del Ebro a la Comunitat Valenciana. Y fue un error porque el trasvase del Ebro era, y continúa siéndolo, perfectamente viable desde el punto de vista técnico, económico y medioambiental.
Pero, sobre todo, fue un error porque las promesas de la entonces ministra Cristina Narbona y su fantasioso programa AGUA se han demostrado meras falacias, ya que en siete años no ha llegado a la Comunitat una sola gota de agua.
Porque la estrella del programa AGUA, que eran las desaladoras, no se pueden terminar de construir debido a que el Gobierno central no tiene dinero para ello, ni tampoco hay energía para ponerlas en marcha, ni solución al problema que genera la salmuera. Y, por supuesto, tampoco hay ningún agricultor que pueda pagar el agua a 1€ m3, porque a este precio es imposible cultivar nada.
Pero tampoco ha llegado agua porque, seis meses después de haber derogado el Trasvase del Ebro el Gobierno socialista tomó otra dramática decisión: cambió la toma de agua del Trasvase Júcar-Vinalopó, modificando el trazado y tirando a la basura los más de 150 millones de euros invertidos en las obras ya realizadas.
José Ramón García Antón, entonces conseller responsable en materia de agua, junto con Juan Cotino, conseller de agricultura, se comprometieron en aquel momento con los regantes y usuarios del Vinalopó a construir las tuberías y los embalses necesarios para que el agua que llegara desde el Júcar se pudiese distribuir por la provincia de Alicante. Y, como no podía ser de otra manera, el Gobierno de la Generalitat ha cumplido su palabra.
Por el contrario, durante estos siete años el Gobierno de Zapatero no ha sido capaz de llegar a un acuerdo con los regantes y usuarios. Y, a fecha de hoy, el agua llega hasta una balsa, pero nadie sabe de qué calidad es, ni a qué precio cuesta, y no se ha firmado ningún papel con los que realmente van a utilizar esa agua.
Un despropósito más de un Gobierno Socialista a la deriva que, como no ha sido capaz de llegar a acuerdos, lo único que se le ocurre es denunciar a la Generalitat para que no empalme la tubería en el Trasvase del Júcar Vinalopó; tubería sin la cual el agua no se puede distribuir. Mientras Zapatero hunde el Titanic parece que su orquesta de ministros sigue tocando en cubierta.
En definitiva y, mientras Zapatero se niega a mencionar la palabra guerra cuando envía a las tropas españolas a un conflicto armado, léase guerra, por temor a que sus votantes duden de su palabra (hace muy poco fue el precursor del ‘No a la guerra’), no tiene el menor reparo en alentar conflictos en materia hídrica en su propio país. Parece que el Presidente Zapatero se está debatiendo en sus frases grandilocuentes si lo de Libia es guerra o no es guerra, mientras todos tenemos claro que cuando hay aviones que bombardean hablamos de una guerra, esos aviones que son españoles están en guerra, lo quiera reconocer Zapatero o no. Mientras tanto en España, Zapatero ha creado un conflicto entre Comunidades Autonómas por culpa de haber derogado el PHN de 2001 que contenía el trasvase del Ebro.





23 mar 2011
Posted by Juan Cotino
4 Comments 
















4 Comentarios
Todos sabemos quien es Zapatero….un gran embustero….un mal gobernante….una mala persona….¡¡¡¡¡la desgracia de España!!!
tienes razon Jose Alberto Zapatero no cumple
NO creo que Zapatero sea el único responsable de que obras de infraestuctura estratégicas para el desarrollo económico de la llamada España seca no se hayan llevado a cabo.
Desde hace años, todavía gobernado el PP, desde Cataluña se orquestó una muy efectiva campaña mediática demonizando las gestión racional de los recursos hídricos de España. Aragón entró en el juego y tengo la impresión de que a fecha de hoy son muchos los españoles, que equivocadamente en mi opinión, creen que la política de trasvases es una barbaridad. Quizá deberíamos hacer un esfuerzo y que la opinión pública pueda valorar sin tergiversasiones que es lo mejor para el desarrollo socioecómico de España, que en síntesis es el de todas y cada una de las autonomías que la componen. Agua para todos, Si, pero conocimiento y divulgación de los hechos. Un afectuoso saludo.
Creo que en este tema no hay que buscar colores sino razones, y tengo claro quien las tiene.
Creo que era ayer cuando en ONDACERO, Alsina en el programa de la noche acababa su titular con que las guerras del futuro no serán por el petroleo, seran por el agua.
De momento hoy llueve, pero como llevemos varios meses sin esta bendición del cielo, volveremos ante la necesidad a replantearnos muchas cosas.
Vamos a golpe de ola, trabajando por la estetica de las cosas inmediatas, en lugar de trabajar por lo que dejamos a nuestros hijos. Eso es algo que veo en los mios: la indiferencia ante los conflictos y litigios políticos. Y es muy preocupante, porque ellos se tienen que implicar y no crear una generación “pasota”.
Esta sociedad, anestesiada por muchos farmacos mediaticos (tv, prensa, radio…) elabora la sensibilidad que la opinión pública ha de tener. Y en eso las frases amables de nuestro presidente Zapatero son muy efectivas, aunque a veces son pura mentira.
Así que menos mal que hay faros de verdad como el que estáis construyendo desde la Fundación Agua y Progreso. Como ejemplo el anuncio en radio que serían 500.000 puestos los que generaría el trasvase.
FELICIDADES POR EL TRABAJO Y MUCHO ANIMO. AUN QUEDA MUCHO POR HACER.
Totalmente de acuerdo con el Sr. Comos!