
Hoy 16 de Febrero, jueves este año y viernes en 1810, hace exactamente doscientos dos años que veinte hombres, de todo el territorio que hoy llamamos Comunitat Valenciana y en aquellos tiempos Reino de Valencia, fueron elegidos en representación del pueblo valenciano para dotar a la Nación Española de una norma única, universal e igualitaria que rigiera “ad futurum” nuestro destino.
Por ello, les Corts Valencianes han considerado importante celebrar en este 2012 algunos actos que conmemoren el bicentenario de la Constitución de Cádiz, votada y aprobada precisamente el día de San José, fiesta grande en la ciudad de Valencia y en muchos otros pueblos. De ahí el sobrenombre cariñoso de “La Pepa” con el que tiempo después se denominaría dicha Constitución.
Un tiempo antes de esa fecha, el 22 de mayo de 1809, y firmado por el Presidente de la Junta Central, se promulgaba el Decreto que anunciaba la futura convocatoria a Cortes Generales y se instaba al país a una consulta sobre determinados puntos que pudieran servir de guía de actuación a dicha Junta. Se pedían informes a audiencias, ayuntamientos, universidades…. con la intención de trabajarlos en comisiones constituidas para que tuviesen posteriormente su reflejo en la norma fundamental. Y en efecto, las Cortes fueron convocadas a través del Decreto de 28 de octubre de 1809 por la Suprema Junta Gubernativa del Reino. Otras normas posteriores fueron concretando el sistema electoral que permitiría la elección de los diputados a las Cortes Constituyentes que aprobarían la Constitución que este año conmemoramos.
La situación de España en aquellos momentos era difícil: las tropas francesas invadían el territorio español. El hacer frente a aquella invasión fue una tarea que se acometió con amplitud, desde el ejército pero también desde cada ciudad y pueblo, donde hombres y mujeres, de distintas condiciones sociales, defendían la nación al defender sus casas y sus campos de la ocupación extranjera. De hecho estas circunstancias tan complicadas provocaron que, aunque como hemos dicho los diputados fueron elegidos un 16 de febrero, la constitución de las Cortes se demoró desde el 1 de marzo, fecha prevista, hasta el mes de septiembre.
Pero quizás precisamente esa circunstancia, el tener un enemigo común externo, les hizo pensar que deberían unirse, sumar esfuerzos y voluntades de todos los territorios de España para conjuntamente elegir unas normas que nos rigieran a todos por igual y reafirmaran nuestra identidad. Unidos los que vivían en la península y los que estaban en los territorios de ultramar. De ahí que de los 300 diputados que se unieron para redactar y aprobar la Constitución, 66 eran de América.
Y a pesar de lo largo y costoso del proceso de elección de diputados y constitución de las Cortes, las jornadas en las que se desarrollaban las votaciones estaban rodeadas de grandes actos festivos. Hasta enero de 1810 no se comenzaron, tras las consultas, a organizar los comicios, en nada similares a los de nuestro sistema actual. La elección de diputados, dictada por la Junta Central, se hacía de manera indirecta, de quinto grado, por un procedimiento largo, cuyas fases duraban varios días.
De hecho, la elección de los representantes valencianos en Cortes, contrastaba y se solapaba, sin duda, con las noticias llegadas del frente y de las acciones de guerra y de guerrillas, con el repique general de campanas y con los bailes en las plazas, las carreras a pie y a caballo, las competiciones de tiro al blanco y las propias votaciones en cada junta parroquial.
Por fin, como decía, un día como hoy, un 16 de febrero, de hace 202 años, las juntas electorales resultantes de este proceso fueron las que procedieron a la elección y nombramiento de los diputados valencianos a Cortes Constituyentes en el salón de la Casa Consistorial de Valencia. La víspera se cantó un Te-deum en la catedral y se pusieron luminarias en la plaza de los Desamparados, con un considerable gasto para el momento, lo que nos revela la solemnidad y el carácter de fiesta y celebración que se quería dar a los comicios a pesar de la excepcionalidad del Estado de Guerra.
Los valencianos vivían aquellos días conscientes de vivir en guerra pero esperanzados en que juntos podíamos vencer el presente y ganar el futuro. Sin duda, su esfuerzo valió la pena, y su ejemplo nos puede hoy servir para reforzar nuestra confianza en que todos juntos, con sacrificios sin duda, podemos avanzar y construir un futuro con mayor bienestar para todos.
No creo que ninguno de aquellos diputados ni siquiera soñase con que otros sucesores suyos trabajarían en una España con el nivel de derechos y libertades que disfrutamos, pero no dudo que gracias a aquellos diputados hoy somos lo que somos, por lo que, en su memoria, debemos trabajar por mantener su legado de sacrificio y esfuerzo, y acrecentarlo.
Qué gran frase: “Los valencianos… juntos podíamos vencer el presente y ganar el futuro” Y trasladado a la actualidad… Valencia será un referente, el motor español, el ejemplo europeo… porque juntos, podremos!
2:59 pm
hola vi en la t.v como te enfadavas con una del psoe no les hagas caso lo que quieren es hacerse de notar, quieren ser notarias vamos dar la nota jejejejeje