
Los dos últimos años hídricos han sido muy positivos gracias a la lluvia, tanto en el conjunto de España como en la Comunidad Valenciana, lo que ha supuesto que este tema tan prioritario e importante para nuestra tierra apenas se haya oído en campaña electoral.
El Presidente Fabra en su intervención de ayer en el espectacular mitin central del PP en la Plaza de Toros de Valencia, hizo una afirmación clara: “hay que llevar el agua de donde sobra a donde falta porque aquí tenemos sed”. Esta afirmación necesaria para la Comunidad Valenciana, Agua para Todos, la lanzó en su día quien fue presidente de la Generalitat Eduardo Zaplana, la continuó de forma convincente el Presidente Francisco Camps y la sigue el Presidente Fabra.
Reclamar el agua de donde sobra a donde falta no es un capricho político. Es un deber de justicia distributiva. El agua es un bien común, de todos los españoles y se administra a través de las distintas cuencas y estas por las confederaciones correspondientes.
Los ocho años que llevamos de derogación del Plan Hidrológico Nacional han supuesto que durante este período hayan aparecido voces discrepantes en distintas comunidades autónomas. Para el gobierno de Rodríguez Zapatero, con Rubalcaba como su brazo derecho e izquierdo, cualquier cosa que sirviera para enfrentar a los españoles valía, como así se puede deducir del actual lema de campaña socialista: “Pelea”.
Los dos últimos años hídricos han sido muy positivos gracias a la lluvia, tanto en el conjunto de España como en la Comunidad Valenciana, lo que ha supuesto que este tema tan prioritario e importante para nuestra tierra apenas se haya oído en campaña electoral.
El agua no solamente hace falta en la Comunidad Valenciana, también es necesaria en Cataluña, en algunos lugares de Castilla-La Mancha, en zonas de Extremadura, hace falta distribuirla adecuadamente en Aragón… Por eso consideramos fundamental llevar a cabo cuatro medidas concretas:
Sobre estos cuatro pilares deber de sustentarse la política hídrica de España en la que no cabe discriminar a ninguna comunidad autónoma ni a los regantes y que, por parte de todos los partidos políticos, se puede asumir.
El agua es un bien común y como tal hace falta una autoridad única que sepa distribuirla entre las regiones. España debe ser solidaria con el agua
una linea de trabajo excelente para crear riqueza y empleo, pues resolver el problema del agua es sinónimo de oportunidades para el futuro basadas en la certidunbre del suministro
10:08 am
Muy bien D. Juan un Abrazo